La profunda crisis económica que vivimos se ha acompañado de una movilización comunitaria generalizada para hacer visible la opinión ciudadana y abrir paso a cambios estructurales a nivel sociopolítico que, con diferente signos, se hacen ver en todo el mundo, y también en España.

Es especialmente ahora, en tiempos de movilización ciudadana, cuando justificadamente se reclama un mayor compromiso de todas las instituciones con la comunidad, sus realidades y necesidades diversas a cuyo servicio se deben.

Es cierto que la crisis económica nos lleva a centrarnos necesaria y urgentemente en los graves problemas sociales del desempleo y la pérdida de recursos de primera necesidad, pero también es cierto que es éste el momento en que las entidades culturales públicas deben prestar todo su apoyo a la comunidad, esforzándose por seguir haciendo realidad el derecho de acceso y disfrute de la cultura, y la participación en ella.





Es tiempo de construir un espacio común de encuentro, apoyo y participación de la comunidad en sus entidades culturales mediante la implementación de programas y proyectos que respondan realmente a esas comunidades.


Resulta obvio, sin embargo, que ese seguir haciendo realidad el derecho de acceso y participación en la cultura es una máxima díficil de lograr cuando los recursos presupuestarios con los que se cuentan se reducen drásticamente, con lo que ello conlleva respecto a las posibilidades reales de servicio y acción cultural que puedan desarrollarse. Y sin embargo, no es imposible.
Así, aparecen iniciativas que luchan por mantener una intervención y propuesta cultural de calidad, y que además se preocupan por trabajar por la accesibilidad y la participación en sus proyectos, desde una orientación al desarrollo cultural comunitario, aun contando con recursos muy limitados.

Iniciativas como las de las bibliotecas públicas con acciones y programas cuya desaparición supondría una pérdida irreparable para toda su comunidad, aunque desgraciadamente no cuenten con el merecido reconocimiento.


Por eso, no podemos dejar de sorprendernos positivamente y aplaudir dichas iniciativas.


Es el caso de la Biblioteca Pública Provincial de Almería "Francisco Villaespesa" y sus propuestas culturales, con una larga trayectoria de trabajo constante y paciente dirigido a satisfacer, en la medida de sus posibilidades, las necesidades, demandas e intereses de su ciudad.


Quizás lo que ocurra es que las bibliotecas públicas, como la Provincial de Almería, son la presencia próxima pero imprescindible para la vivencia de la cultura en cualquier comunidad, ¿no creéis?

Sí, creemos que es tiempo de redescubrir estas entidades y revalorizarlas como recursos para nuestra vivencia cotidiana y cercana de la cultura.

Por eso, os invitamos a conocer mejor en nuestro próximo post la Biblioteca Pública Provincial de Almería "Francisco Villaespesa". Os sorprenderá.

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