Infancia, literatura y solidaridad con Japón

Anteriormente hablamos de la importancia de los imaginarios colectivos que perduran y recrean la cultura de una comunidad en su conjunto. Pero cuando pensamos cómo influye ese imaginario en el desarrollo de la infancia, en su comprensión e integración en el mundo que le rodea y en su desarrollo emocional, es fácil darnos cuenta de que su influencia es clave.


Estos imaginarios se convierten, durante la infancia, en un camino para acercarse a la experiencia de la vida, a una forma de entender el mundo y de entenderse en el mismo mundo, a través del descubrimiento de la vivencia de experiencias, que son reflejo e interpretaciones diferentes o distintas de las propias vivencias y fantasía del lector. Así, la literatura infantil, con la omnipresencia de la tradición oral, resulta ser un apoyo emocional en el desarrollo de las niñas y niños, cualesquiera que sean sus circunstancias vitales.


Por eso, con motivo de la celebración ayer, 2 de abril, del Día Internacional del Libro Infantil, hoy queremos presentaros intervenciones que actualmente están trabajando en la atención a la infancia, por su bienestar, mediante la promoción de la lectura, desde edades muy tempranas, en situaciones de crisis, como la que actualmente está viviendo Japón.


Los dramáticos acontecimientos que allí están ocurriendo, provocando una situación de devastación y la aparición de campamentos de refugiados, han sido un revulsivo para la acción de numerosos proyectos que, trabajando desde el ámbito de la literatura infantil, pretenden dar apoyo a toda la comunidad.


Es esta la línea de trabajo de IBBY, International Board on Books for Young People, fundada en 1953, como Organización No Gubernamental e incorporada a Unesco y Unicef con estatus oficial, comprometida con los principios de la Convención Internacional de los Derechos del Niño, ratificados por las Naciones Unidas en 1990, y que desempeña un papel capital en el apoyo a los libros para niños.


Entre otras iniciativas, la IBBY trabaja desde hace años en un programa de intervención de urgencia en situaciones de crisis humanitaria, el Programa Niños en Crisis con el propósito de proporcionar apoyo a los niños cuyas vidas han sido interrumpidas por la guerra, problemas civiles o desastres naturales.


Las dos actividades principales que desarrolla este programa son el uso terapéutico de los libros y la narración en forma de biblioterapia, y la creación o sustitución de las colecciones de libros seleccionados que sean apropiados a la situación.


Con ello se pretende que el programa no sólo proporcione ayuda inmediata, sino que también logre un impacto a largo plazo en las comunidades, apoyando así la meta de IBBY de dar a todo niño el derecho a ser un buen lector.


Son programas como los desarrollados en Haití, 2010, (inmediatamente después del terremoto de enero 2010), Chile, 2010 (los libros y sesiones de lectura para aliviar el trauma en los niños y los jóvenes tras el terremoto de febrero de 2010), Afganistán, 2009 (libros para niños, puentes entre las naciones), Gaza, territorios palestinos ocupados, 2008 (las bibliotecas comunitarias) o Colombia, 2008 (los clubes de lectura para niños y jóvenes que son víctimas de conflictos armados en Colombia), entre otros y que ahora trata de aportar ayuda también a Japón.


Pero las situaciones de crisis también son ocasiones en las que, de manera espontánea, se movilizan colectivos profesionales y ciudadanos con iniciativas muy variopintas con el fin último de conseguir la ayuda necesaria para asistir y apoyar, de manera urgente, a las comunidades afectadas.


Estas iniciativas se sirven de las Redes Sociales y su gran poder de convocatoria y movilización para lograr su objetivo solidario.


En el caso de Japón y desde el ámbito de la literatura infantil, han sido muchos los proyectos que han surgido y que, como muestra, podéis conocer visitando la siguiente entrada de Papertigers Blog: More ways to help Japan through the world of books…


Como veis, son muchos los proyectos y las intervenciones que desde el ámbito cultural se desarrollan para ayudar a cualquier comunidad que padece una situación de crisis humanitaria, para fortalecer las relaciones solidarias y para recrear nuestra sociedad en un futuro mejor para toda la humanidad. El único paso que hay que dar es... darlo.


¡¡Moveos!! ¡¡Uníos a un proyecto de solidaridad!! ¡¡Dadlo a conocer!!


El poder de cambiar el presente, sean cuales sean esas circunstancias también es nuestra responsabilidad.

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